Los síntomas más comunes de la gastroenteritis son náuseas y vómitos, diarrea, molestias estomacales, falta de apetito, malestar general y debilidad. En algunas ocasiones también van acompañados de fiebre. En la mayoría de los casos el tratamiento de la gastroenteritis se basa en guardar reposo, hidratarse tomando mucho líquido y seguir una dieta blanda astringente.

Siguiendo estas indicaciones, lo más habitual es recuperarse en el plazo de dos o tres días. No es necesario tomar ninguna medicación, aunque en el caso de infecciones más graves o de que los síntomas no cesen, es preciso acudir al médico.

La clave para recuperarse de la gastroenteritis consiste en tomar abundantes líquidos, tanto para mantenerse hidratado como para eliminar los gérmenes. Las primeras horas es aconsejable hacer ayuno y tomar únicamente líquidos. Se recomienda tomar agua con zumo de limón, té verde con azúcar, infusiones digestivas o el caldo resultante al cocer arroz.

La dieta blanda astringente es una dieta suave que permite descansar al sistema digestivo en caso de tener diarrea o gastritis, a base de alimentos de muy fácil digestión. Por eso, se deben evitar los alimentos ricos en fibra o con grasa.

Tras unas horas de ayuno tomando únicamente alimentos líquidos, se pueden introducir poco a poco estos alimentos sólidos: arroz blanco cocido, zanahoria cruda o cocida, puré de patata, macarrones (no integrales) cocidos sin salsa ni queso, pollo cocido, pescado cocido, pan blanco, yogur desnatado, plátano maduro, manzana sin piel, membrillo y galletas tipo María (no integrales).

Referencia:

https://www.hogarmania.com/

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